DJI_0034-Pano-2La empresa magallánica facilitó el trabajo de los investigadores del INCAR, a través de la entrega de información productiva y ambiental de los centros de mar, para estudiar los factores que inciden la incipiente aparición de este patógeno en Magallanes.

La conferencia mundial sobre Sea Lice desarrollada recientemente en Punta Arenas, mostró decenas de investigaciones chilenas y del mundo en torno al piojo de mar. Si bien se trata de una patología que prácticamente no ha afectado la producción de salmones en Magallanes, excepto por una empresa, es un tema que concita el interés de la industria acuícola. De la mano del problema se ha desarrollado un fuerte trabajo científico, uno de ellos presentado en la conferencia Sea Lice y apoyado por la empresa Nova Austral.

La empresa magallánica apoyó el trabajo encargado por Sernapesca y realizado por el Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola (INCAR) de la Universidad de Concepción.  “La aparición de este patógeno en la región de Magallanes concitó la preocupación de Sernapesca por estudiar este fenómeno, en términos de su extensión y probables factores de manejo y ambientales que determinaron su aparición”, comenta el investigador del centro INCAR, Gabriel Arriagada.

La colaboración de la empresa Nova Austral estuvo enfocada en proveer al INCAR toda la información productiva y ambiental necesaria para los análisis, así como también, facilitaron el ingreso de investigadores a los centros de cultivos donde se encontró presencia de este piojo de mar. “La relación con Nova Austral no pudo ser mejor. Siempre tuvieron una excelente disposición para proveernos datos de alta resolución temporal y espacial, así como acceso a los centros y a la experiencia profesional de sus veterinarios. En este sentido quiero dar las gracias a Marcelo Brossard de Nova Austral por su colaboración y asistencia para que este estudio pudiera llevarse a cabo”, señaló Arriagada.

Los datos que entregó la investigación

El objetivo de esta investigación, comenta Gabriel Arriagada, estuvo enfocada en “determinar si hubo factores productivos y/o ambientales involucrados con la aparición del piojo de mar en los centros de cultivo afectados. En una primera exploración de datos, pudimos percatarnos que la temperatura del mar durante 2017 fue significativamente mayor que la de los 5 años previos (2012-2016). Esto nos llevó a probar la hipótesis sobre el rol de la temperatura sobre la aparición del piojo de mar. Nuestros análisis indicaron que la presencia del piojo estuvo consistentemente asociada con un aumento de la temperatura mínima y con una menor variabilidad diaria de ésta durante los tres meses previos a su detección”, comentó el investigador.

El trabajo de Nova Austral para combatir el caligus

Nova Austral lleva más de 4 años sin usar antibióticos en sus procesos productivos y eso se ha logrado gracias a un fuerte trabajo de sus profesionales y a las inmejorables condiciones de las aguas donde están sus centros de cultivos.

En el caso de la presencia del piojo de mar en sus centros, la empresa se esfuerza en controlar y disminuir al patógeno, es por ello que “frente a la detección hemos actuado muy rápido para intentar evitar la diseminación del parasito y con buenos resultados. Afortunadamente, su aparición ha sucedido en la etapa final del cultivo por lo que, al poco tiempo de realizar un tratamiento, los peces fueron cosechados sin ningún problema”, mencionó Drago Covacich, gerente de Magallanes de Nova Austral.

Sobre las medidas que se han tomado en la empresa, Covacich, menciona que “hemos capacitado a nuestros profesionales para la detección temprana del patógeno, junto con un seguimiento continuo y exhaustivo de las jaulas en cultivo. Se ha incorporado, además, dietas funcionales y se ha cambiado la logística de las naves, ya que creemos pudo ser un factor determinante para la aparición de caligus”, mencionó el gerente de Nova Austral.

Desde la firma acuícola destacan el trabajo que la industria magallánica realiza en conjunto con el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura, en la creación de medidas específicas y más exigentes para resguardar el patrimonio sanitario y medioambiental de esta región, con el objetivo de intentar mitigar este y otros potenciales problemas.