IMG_2895Las empresas salmonicultoras realizan un trabajo constante y sistemático con la gestión de sus residuos. Los desechos de la industria, por ley, siguen un protocolo de gestión, con el fin de minimizar los impactos que estos puedan tener. Los plásticos que se convierten en desechos jamás tocan el mar y su destino final es una planta de reciclaje. Los plásticos que utiliza la industria salmonicultora, principalmente embalaje de alimentos, son retirados por las mismas embarcaciones que llevan el alimento a los centros de cultivo. Pero el trabajo de las empresas no concluye con el retiro de estos residuos, sino que éstos, además, son enviados a plantas de reciclaje.

Por ejemplo, en el caso de la empresa Cermaq, ésta destina parte de sus residuos a la empresa Recipat de Punta Arenas, quienes despachan al norte del país, a su destino final para ser reutilizados. Mientras que el plástico proveniente del alimento del salmón es retirado por la empresa que les provee el alimento, en la misma embarcación con la que se ingresa el alimento de los salmones.

Los centros de cultivos y las pisciculturas mantienen distintos contenedores de residuos, con el propósito de separar los desechos, dependiendo de su naturaleza. De esa manera se aseguran de que todos los residuos plásticos sean reciclados, o su disposición final sea la adecuada, así como también la de papeles y cartones.

Además de hacerse cargo de los residuos que generan, algunas empresas apoyan a sus municipalidades para que los plásticos tengan un destino final adecuado. “Estamos colaborando con la Municipalidad de Puerto Natales, en el sentido de recibir todas las botellas plásticas y todas las latas de aluminio, estamos asumiendo un mayor costo mientras se viene a instalar una empresa de reciclaje, enviando estos residuos hasta Aysén. Eso implica un costo alto, que la empresa hoy está dispuesta a pagar, con tal de hacer las cosas bien”, comentan desde Salmones Magallanes.

Otra de las iniciativas de las empresas salmonicultoras es contribuir con las limpiezas de playas. La política de las compañías es velar por el cuidado del lugar que utilizan para criar sus peces, es por ello que se fomentan iniciativas como estas, justamente, como una manera de contribuir a la disminución de plásticos en nuestras costas y mares, un problema global que también lo es de Magallanes. Es de conocimiento público que parte de la gran cantidad de plástico que se genera en el mundo, lamentablemente termina en el mar.